9 abr. 2010

Retratos del cuerpo - 2001/02

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Serie realizada durante el año 2001 y 2002 bajo el subsidio de Fundación Antorchas.
Expuesta en Agosto y Septiembre de 2002 en Galería VYP. Bs. As.

Figura con planta - oleo sobre tela - 150 X 150 cm





RE-TRATO (o VOLVER A TRATAR-NOS)
Hay indicios de una comunicación superior, toda vez que el lenguaje del que se vale el artista se torna sagrado por atravesar tanto la obra compuesta como al medio social desde donde dispara.
Mientras, la maquinaria no se detiene, y podemos llegar a toparnos como sucede hoy , aquí, merced al artista O’Connor, con seres demudados y enceguecidos que sin embargo no se posternan ante la relatividad de vivir de marcos para adentro, igualándose con quienes celebramos admirados su serenidad. Pues entonces lo sagrado, aún bajo encastres fofos, circunvalaciones carnosas, gesticulación gruesa y enjundia brutal, se convierte en una especie de Mitología en la que los Dioses dijeran: “¡Aguántensela! No tenemos nada que ver con la suerte de ustedes… ¡Nosotros no los creamos, fue al revés, por lo tanto ni siquiera tenemos que andar destrozándonos entre nosotros para ayudarlos a ejercer ninguna potestad sobre nada!”. No nos queda más remedio que agradecernos mutuamente las parábolas antiheroicas de nuestras decepciones, con que solemos regalarnos, como pasa hoy, aquí; no susurremos nada al oído del artista en compensación por sus alaridos: la vida reflejada por una obra no es tan poca cosa como para quedar librada a organismos mejor o peor oxigenados, o a un corazón más blando o más denso, cuya sangre corre sin notarse, o procurándole al pecho convulsiones que perturben lo sagrado. ¿Quién está seguro de que a un perro le guste menos un bocado de tejidos que un hueso? Las funciones biológicas primarias se respetan, y lo mismo los masoquismos lentos; los dientes de todos los que asisten hoy aquí son idénticos de largos y filosos. No hay ya ni ficción ni realidad, apenas una constelación de individuos que no lograrán reunirse, desenmascarándose los unos a los otros, y proyectándose hacia lo dudoso, pretexto para gobernar o claudicar. Los movimientos desde los que se desnudan los hombres desvisten también a aquellos que los niegan.
Amigo que asistes, si piensas que el arte que se te ofrece es profano, será porque representa la visión desprendida del alboroto, no desde fuera, sino desde la misma contienda, casi burlona de su propio acaso. De lo contrario, ¿qué cara pondrías si O’Connor te lanzase desafiante -por si fuera poco- , remedando a Flaubert, su más atrevida bocanada: `Gloria…soy yo…’?

GUSTAVO MANZANAL
Docente en lingüística
Escritor y director teatral

Texto para el catálogo de RETRATOS DEL CUERPO





Gloria - oleo sobre tela - 150 X 150 cm.


Triptico - boceto - oleo sobre tabla - 30 X 90 cm



"La materia pictórica en sí es abstracta, pero la pintura no es sólo esa materia,
es el resultado de una suerte de conflictos entre la materia y el tema".
F. Bacon



De una serie anterior a ésta, en una pintura titulada “Secuestro”, la espesura y espontaneidad de algunas pinceladas me motivaron a explorar una forma de estructurar la anatomía a partir del uso de pinceletas, espátula y mucha materia, por lo que comencé a recurrir a cuerpos voluminosos ya que me daban espacio para ensayar esas pinceladas, eso fue todo; ahora bien, es normal y perfectamente comprensible que a pesar de lo insalvable de la escala que me separa de L. Freud, se tienda a relacionar (claramente por la cuestión temática) estas obras con las pinturas que éste hizo con la modelo Sue Tilley, pero (y aunque Ud. no lo crea), cuando yo hice mis pinturas todavía no había visto esos trabajos de Freud, y lamentablemente se creyó que mi trabajo fue un derivado del suyo, lo cual no estaría mal ya que reconozco su influencia, como la de tantos otros, de hecho no salí de un repollo ni mi objetivo como pintor se basa en esa originalidad tan preciada por el mercado, pero las ideas son sagradas y mi trabajo en realidad es una clara continuación de mi serie Muybridge, tristemente para mí, nadie o muy poca gente vio esto, porque no se acostumbra a ver la obra de un artista en su continuidad sino más bien como fraccionada; aparte de que ciertos temas tienden a ser de abordaje exclusivo de algunos artistas a los que se idolatra. De todos modos, éste no fue el peor problema que sufrí con esta serie, ni siquiera el hecho de que muchas mujeres estuvieran ostensiblemente ofendidas el día de la inauguración, el verdadero problema fue que el tema en sí terminó siendo tan potente que acabó por manejarme la serie y mi planteo original acerca de la anatomía y la pincelada pasó a un segundo plano y se agotó; o sea, el Tema me venció a mí antes que el mismo Freud. Una pena.

F. O'C



La ciega - oleo sobre tela - 150 X 150 cm


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